Atlántico y Crack The Code se unen para formar a más de 3.400 jóvenes en habilidades digitales
Foto: Comunicaciones Gobernación del Atlántico
La Gobernación del Atlántico oficializó la alianza con la academia de habilidades digitales Crack The Code, con la cual más de 3.442 estudiantes de grados 9°, 10° y 11° de 13 instituciones educativas en municipios no certificados del departamento recibirán formación en programación, inteligencia artificial, diseño web, análisis de datos y otras competencias digitales.
La iniciativa hace parte del Plan de Desarrollo 2024–2027 “Atlántico para el Mundo”, y busca modernizar la educación pública a través de un modelo pedagógico innovador que fortalece las capacidades tecnológicas de los jóvenes y docentes del territorio.
Como parte del convenio, 24 docentes también serán capacitados para asegurar la sostenibilidad del programa, mientras que las instituciones educativas beneficiadas serán dotadas con 330 computadores portátiles, 330 diademas con micrófono y 11 televisores 65” 4K UHD, creando entornos de aprendizaje digitales y equitativos en zonas que históricamente han enfrentado brechas tecnológicas.
“Para nosotros esto es una fantasía hecha realidad. Si nos ayudan con estos 13 colegios, con estos 24 profesores, más de 3.000 de nuestros estudiantes van a recibir preparación con computadores nuevos y aulas habilitadas de forma novedosa. Esto encaja perfectamente con nuestra visión de modernizar la educación”, expresó el gobernador Eduardo Verano de la Rosa durante el acto de lanzamiento.
El mandatario destacó que esta alianza se suma a las inversiones recientes en infraestructura tecnológica y responde al compromiso de su administración por preparar a los jóvenes atlanticenses para los retos de la economía global.
“Nuestros jóvenes están en una etapa supremamente interesante y productiva. Ya hemos ganado premios internacionales, y esto demuestra que tienen las pilas puestas”, añadió Verano.
Por su parte, la secretaria de Educación encargada del Atlántico, Maribel Castro Flórez, subrayó el impacto transformador del proyecto.
“Esta alianza es evidencia viva de que invertir en educación es creer en el futuro del Atlántico. Comenzamos con 13 instituciones, pero el impacto será duradero. Estamos formando a nuestros jóvenes para competir globalmente, en un mundo donde el bilingüismo y las competencias digitales son esenciales”, aseguró.
Desde el sector privado, la CEO de Crack The Code, María del Mar Vélez, explicó que este convenio va más allá de la enseñanza técnica:
“Buscamos reformar, dotar y darles dignidad a los colegios con tecnología. Más de 3.500 estudiantes recibirán formación obligatoria en tecnología, preparándolos para una transición postsecundaria más exitosa. Nos emociona trabajar con los docentes para que ellos mismos se conviertan en los futuros líderes de esta enseñanza”.
El programa contempla una formación estructurada de tres años, en la que los estudiantes aprenderán desde fundamentos de programación e inteligencia artificial aplicada, hasta análisis de datos y orientación al empleo. La meta es empoderar tanto a los estudiantes como a los docentes para que se conviertan en agentes de cambio dentro de sus comunidades.
Los municipios beneficiados en esta primera fase son Baranoa, Candelaria, Galapa, Palmar de Varela, Polonuevo, Ponedera, Puerto Colombia, Sabanalarga, Santo Tomás y Suan, todos en condición de no certificación educativa, lo que representa un paso clave hacia el cierre de brechas tecnológicas y educativas en el territorio.
Finalmente, Juliana Vernaza, gerente de marketing de Crack The Code, destacó el carácter integral de la iniciativa.
“Combinar tecnología, habilidades blandas y orientación vocacional es la fórmula para formar estudiantes con visión de futuro. Celebramos esta alianza porque demuestra que el Atlántico entiende que el futuro se construye desde las aulas”.
Con esta alianza público-privada, el Atlántico se posiciona como pionero nacional en educación digital y transformación educativa, ofreciendo a miles de jóvenes la posibilidad de aprender, crear y competir en la nueva economía del conocimiento.
