Con 28 hacedores, Baranoa alista su corredor gastronómico para el XXIII Festival del Chicharrón
En Baranoa, el chicharrón no solo se fríe, también cuenta historias. Historias de familias que aprendieron a cortar, sazonar y freír el cerdo como lo hicieron sus padres y abuelos; hacedores que encontraron en este sabor una manera de preservar su identidad y, al mismo tiempo, generar el sustento para sus hogares.
Ese legado volverá a sentirse del 10 al 12 de octubre, durante la XXIII edición del Festival del Chicharrón de Baranoa, que reunirá a 28 restaurantes y hacedores en el corredor gastronómico del sector 20 de Julio, desde las 6:30 de la mañana hasta las 2:00 de la madrugada.
Los detalles del festival se dieron a conocer en una rueda de prensa realizada en la Gobernación del Atlántico.
El festival, organizado por la Asociación de Hacedores del Chicharrón de Baranoa y el Atlántico y la Alcaldía de Baranoa, hace parte de la Ruta 23 de la Gobernación del Atlántico, iniciativa que acompaña los festivales gastronómicos del departamento como espacios para preservar las tradiciones, fortalecer el turismo y dinamizar la economía popular.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, destacó que este tipo de celebraciones son una muestra de cómo la cultura puede convertirse en una oportunidad para las comunidades y reiteró el respaldo de la administración departamental a los procesos que fortalecen la cultura, el turismo y la economía de los municipios.
El mandatario señaló que los festivales gastronómicos permiten que las tradiciones se conviertan en motores de desarrollo.
“En Baranoa hay una tradición que ha pasado de generación en generación y que hoy tiene la capacidad de atraer visitantes, mover el comercio y generar ingresos para cientos de familias. Ese es el Atlántico que queremos seguir construyendo, un departamento que reconoce sus raíces y las convierte en oportunidades para su gente”, expresó.
Para Lázaro Cotes, asesor de Patrimonio de la Secretaría de Cultura y Patrimonio, la Ruta 23 permite acompañar y visibilizar el trabajo de los hacedores que mantienen vivas las tradiciones gastronómicas de los municipios.
“La Ruta 23 es una apuesta por nuestros festivales, pero, sobre todo, por las personas que hacen posible que estas tradiciones permanezcan. Cada hacedora, cada cocinero y cada familia tiene un saber que merece ser reconocido, porque detrás de cada plato hay una historia, una identidad y también una posibilidad de generar ingresos. Estos festivales nos permiten respaldar a nuestros hacedores y mostrarle al Atlántico y al mundo la riqueza cultural que tenemos en nuestros municipios”, manifestó Cotes.
El funcionario agregó que el Festival del Chicharrón es una muestra de cómo la gastronomía puede unir cultura, turismo y economía popular.
“Cuando una familia encuentra en su saber tradicional una manera de sostenerse, estamos hablando de cultura viva. Y cuando esa tradición logra convocar visitantes y generar movimiento económico, estamos también hablando de turismo y desarrollo. Eso es lo que queremos seguir fortaleciendo con la Ruta 23”.
El alcalde de Baranoa, Edinson Palma, destacó que el Festival del Chicharrón representa uno de los principales símbolos gastronómicos del municipio y una oportunidad para que los visitantes conozcan el sabor y la identidad de su gente.
El mandatario añadió que, con el propósito de evitar congestiones y mantener el flujo vehicular, se tendrá un plan de contingencia que contempla zonas de parqueo y un trabajo articulado con el Tránsito Departamental, la Policía e Invías.
“Tenemos todo un plan de contingencia para evitar trancones, garantizar la movilidad y brindarles comodidad a los visitantes durante el festival”.
La presidenta de la Asociación de Hacedores del Chicharrón de Baranoa y el Atlántico, Milena Navarro, destacó el crecimiento que ha tenido el festival y el trabajo conjunto de los hacedores para preservar esta tradición.
“Lo más importante que hemos logrado es entender que unidos podemos conservar nuestra tradición y proyectarla. Hoy somos 28 restaurantes participando, cada uno con su propia propuesta, pero todos con el mismo propósito de mantener vivo el chicharrón baranoero y mostrarles a quienes nos visitan todo lo que podemos ofrecer”, explicó Milena.
La oferta gastronómica incluye propuestas como la Tríada de Chicharrón, de Luna Verde; el Cevicharrón, de Restaurante Cerdo Sabrosón; el Tramacazo Chicharronero, de Restaurante El Fogón Costeño; la Porchetta en Focaccia, de Restaurante La Porcheta; el Ceviche de Chicharrón, de Restaurante Brisas del Guájaro; el Tortillarrón, de Restaurante El Totumazo; el Costillón, de La Parada del Sazón; el Chicharrón Bipolar, de Restaurante Abrasao, y la Fantasía de Chicharrón, de Donde Morgan.
Foto: Comunicaciones gobernación
