Gobierno reafirma compromiso contra el reclutamiento infantil
Ministro del Interior, Armando Benedetti. Foto: @AABenedetti
En el marco del Día Nacional de los Derechos Humanos, el ministro del Interior, Armando Benedetti, hizo un fuerte pronunciamiento contra el reclutamiento de menores en Colombia y aseguró que este es uno de los crímenes más graves que puede sufrir la sociedad.
“Ningún crimen es más atroz que obligar a un niño a cambiar sus cuadernos por un fusil. Cada menor reclutado significa una familia rota, un territorio marcado por el miedo y una sociedad que pierde la posibilidad de vivir en paz”, afirmó el jefe de la cartera política.
Durante el evento convocado por la Procuraduría General de la Nación, Benedetti presentó las acciones que adelanta el Estado para enfrentar este flagelo, entre ellas la articulación de entidades contra la trata de personas y el fortalecimiento de la presencia estatal en los municipios más afectados por la violencia.
Presencia efectiva en el territorio
El ministro subrayó que la verdadera tarea del Gobierno es lograr que el marco jurídico se traduzca en realidades en el terreno:
“El verdadero reto es convertir ese marco jurídico en presencia efectiva del Estado, con recursos suficientes, con acompañamiento a las comunidades y con una estrategia integral que llegue donde más se necesita”.
Asimismo, insistió en que la protección de la niñez debe ser una prioridad permanente, no sujeta a presupuestos ocasionales.
“No hay inversión más justa ni más rentable que aquella que asegura que un niño pueda crecer en paz”, aseguró.
Un compromiso de país
Benedetti recalcó que la defensa de los menores de edad no responde a banderas políticas, sino a un deber moral de toda la sociedad:
“Esta causa no tiene ideología. No pertenece a un partido ni a un gobierno. La defensa de la niñez es un deber moral que nos compromete a todos”.
Finalmente, el ministro hizo un llamado categórico al país:
“Nunca más un niño reclutado. Nunca más una niña utilizada. Nunca más una infancia arrebatada. Ese es el compromiso que asumimos como Estado y que yo, como Ministro del Interior, hago mío de manera personal. No descansaré hasta que la niñez de Colombia pueda crecer en libertad, rodeada de afecto, de oportunidades y de esperanza”.
